ATENÇÃO! Este site não pertence a Igreja Católica da realidade. Somos uma representação dela em um jogo virtual conhecido como Minecraft.

Formulário Celebrativo

 
————————————————————

MISSA PARA UM SÍNODO

ANTÍFONA DA ENTRADA
Cf. Cl 3,14-15

Revesti-vos, sobretudo, do amor que é o vínculo da perfeição. Reine em vossos corações a paz de Cristo.

COLETA

Senhor, pastor e guia da vossa Igreja, derramai sobre vossos servos o espírito de inteligência, de verdade e de paz, para que conheçam de todo o coração o que vos agrada e, com todo vigor, coloquem em prática o que conheceram. Por nosso Senhor Jesus Cristo, vosso Filho, que é Deus, e convosco vive e reina, na unidade do Espírito Santo, por todos os séculos dos séculos.

Ou:

Ó Deus, que cuidais dos povos com bondade e vos deixais vencer pelo amor, dai o Espírito de sabedoria àqueles a quem confiastes o governo pastoral, para que vosso povo seja conduzido a um maior conhecimento da verdade e cresça sempre mais na santidade. Por nosso Senhor Jesus Cristo, vosso Filho, que é Deus, e convosco vive e reina, na unidade do Espírito Santo, por todos os séculos dos séculos.

SOBRE AS OFERENDAS

Deus clementíssimo, considerai a oferenda dos vossos servos e concedei-lhes a graça da vossa luz, para que compreendam verdadeiramente o que é reto a vossos olhos e cheios de confiança o realizem. Por Cristo, nosso Senhor.

Prefácio do Espírito Santo II:
A AÇÃO DO ESPÍRITO SANTO NA IGREJA

℣. O Senhor esteja convosco.
℟. Ele está no meio de nós.

℣. Corações ao alto.
℟. O nosso coração está em Deus.

℣. Demos graças ao Senhor, nosso Deus.
℟. É nosso dever e nossa salvação.

Na verdade, é digno e justo, é nosso dever e salvação dar-vos graças, sempre e em todo lugar, Senhor, Pai santo, Deus eterno e todo-poderoso.

Vós nos concedeis, a cada momento, o que mais nos convém, e conduzis a vossa Igreja por admiráveis e diversos caminhos.

Vós não cessais de ajudá-la com a força do Espírito Santo para que, sempre fiel ao vosso amor, jamais deixe de invocar-vos na tribulação nem se esqueça de louvar-vos na alegria, por Cristo, Senhor nosso.

Por isso, associados aos coros dos anjos, nós vos louvamos com alegria, cantando (dizendo) a uma só voz:

Santo, Santo, Santo,
Senhor, Deus do universo.
O céu e a terra proclamam a vossa glória.
Hosana nas alturas!
Bendito o que vem em nome do Senhor!
Hosana nas alturas!

ANTÍFONA DA COMUNHÃO
Cf. Jo 4,12

Onde o amor e a caridade, Deus aí está. Congregou-nos num só corpo o amor de Cristo.

DEPOIS DA COMUNHÃO

Deus de misericórdia, concedei que os santos mistérios recebidos confirmem vossos servos na verdade e os levem a procurar a glória do vosso nome. Por Cristo, nosso Senhor.

ORAÇÃO SOBRE O POVO

As seguinte oração pode ser usada, segundo o critério do sacerdote, no fim da Missa, da Celebração da Palavra, do Oficio ou dos Sacramentos. O sacerdote, voltado para o povo, abrindo os braços, diz: O Senhor esteja convosco. O povo responde: Ele está no meio de nósO diácono ou, na falta dele, o próprio sacerdote faz o convite: Inclinai-vos para receber a bênção ou o exprime com outras palavras. Em seguida, o sacerdote estende as mãos sobre o povo, reza a oração à gual todos respondem: AmémDepois da oração, o sacerdote acrescenta sempre: E a bênção de Deus todo-poderoso, Pai e Filho + e Espírito Santo, desça sobre vós e permaneça para sempre.

Socorrei, Senhor, nós vos pedimos, o povo fiel que vos implora, e vinde em auxílio da fraqueza humana, para que, dedicado a vós de coração sincero, se alegre nos trabalhos da vida presente e alcance os bens eternos. Por Cristo, nosso Senhor.

————————————————————

MISA POR UN SINODO

ANTÍFONA DE ENTRADA
Cf. Cl 3,14-15

Sobre todo, revistanse del amor, que es el vínculo de la perfección. Que la paz de Cristo reine en sus corazones.

ORACIÓN COLECTA

Señor Dios nuestro, protector y guía de tu Iglesia, infunde en tus servidores el espiritu de inteligencia, de verdad y de paz, para que conozcan lo que te agrada y tengan el valor de realizarlo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

O bien:

Dios nuestro, que gobiernas a tu pueblo con la suavidad y la fuerza de tu amor, concede el don de la sabiduría a quienes has constituido como guías en tu Iglesia, para que ella crezca en el conocimiento de la verdad y en santidad de vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios, por los siglos de los siglos.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Dios misericordioso, mira los dones que te presentan tus hijos y concédeles la gracia de tu luz, para que comprendan lo que es recto a tus ojos y lo pongan en práctica con fidelidad, Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio del Espíritu Santo II:
LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO EN LA IGLESIA

℣. El Señor esté con ustedes.
℟. Y con tu espíritu.

℣. Levantemos el corazón.
℟. Lo tenemos levantado hacia el Señor.

℣. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
℟. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.

Tú nos concedes lo que más conviene en cada momento y diriges sabiamente a tu Iglesia asistiéndola siempre con la fuerza del Espíritu Santo; para que, con un corazón siempre dócil a tu voluntad, no abandone la súplica en las dificultades, ni la acción de gracias en las alegrías, por Cristo, Señor nuestro.

Por eso, unidos a los ángeles, te alabamos, cantando (diciendo) con alegría:

Santo, Santo, Santo
es el Señor Dios del Universo.
Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que viene en nombre del Señor. 
Hosanna en el cielo.

ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Cf. Jo 4,12

Donde hay caridad y amor, alli está Dios. El amor de Cristo nos ha congregado en la unidad.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Dios misericordioso, por estos sacramentos recibidos, confirma a tus hijos en la verdad y ayúdales a buscar la gloria de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

ORACIÓN SOBRE EL PUEBLO

La siguiente oración puede usarse, según el criterio del sacerdote, al final de la Misa, de la Celebración de la Palabra, del Oficio o de los Sacramentos. El sacerdote, vuelto hacia el pueblo y con los brazos extendidos, dice: El Señor esté con ustedesEl pueblo responde: Y con tu espírituEl diácono o, en su ausencia, el mismo sacerdote hace la invitación: Inclinados, reciban la bendición, o la expresa con otras palabras. A continuación, el sacerdote extiende las manos sobre el pueblo y reza la oración, a la cual todos responden: AménDespués de la oración, el sacerdote añade siempre: Y la bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo  y del Espíritu Santo, descienda sobre ustedes y permanezca para siempre.

Dios todopoderoso los bendiga con toda clase de bienes celestiales, para que sean santos e irreprochables en su presencia; derrame sobre ustedes la riqueza de su gracia, los instruya con la palabra de la verdad y con el Evangelio de la salvación, y los enriquezca con la caridad fraterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Post a Comment